Machete al cuello

Si los principales dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano rehúsan iniciar un proceso de revisión interna, vendrá la división.
Si los principales dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano rehúsan iniciar un proceso de revisión interna, vendrá la división.

Si los principales dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano rehúsan iniciar un proceso de revisión interna, vendrá la división.

 

Con el machete en la nuca, Miguel Vargas Maldonado está obligado a llevar a cabo ese proceso de integración y revisión de la derrota electoral.

 

Si no lo hace, logrará una ligera victoria inmediata, pero a largo plazo trillará la división perredeísta. Y un PRD dividido perderá las elecciones.

 

Vargas Maldonado tiene fuerzas como un candidato presidencial, pero eso no se infiere que le da categoría de máximo líder. Solo una persona que tenga el ropaje de gran timonel puede evitar la división del PRD.

 

Es más, ahora mismo hay por lo menos dos precandidatos que están en disposición de concurrir a las próximas elecciones de la forma en que sea.

 

La estrategia de Vargas Maldonado es presentar informes de que la derrota no fue interna, sino en base a la utilización del gobierno de los recursos del Estado.

 

Pero hoy tiene que dar otro paso, superar a las elecciones. A mas de un mes de los comicios, la Junta Central Electoral tiene el proceso congelado y nadie oficialmente tiene su certificado de ganador.

 

En consecuencia, hoy al pueblo, al gran hombre de la calle, se le importa un comino el proceso electoral. Además de que muchos de sus participantes lo han degradado.

 

La derrota electoral es un hecho, y a esta altura se tiene que abandonar ese barco, y entrar de lleno a la próxima estrategia.

 

Hipólito tiene un predicamento que busca fortalecer a los grupos que quieren oposición en las calles: quiere levantar la bandera de que unifica al PRD y de que es el líder de la oposición al gobierno.

 

La reunión con Hatuey Decamps, su principal enemigo político, responsable de que no pudiera reelegirse, se inscribe en ese discurso del aparente hombre conciliador, que desea la unidad del PRD.

 

Mientras plantea esa bandera, lanza el fuerte de su estrategia, y le dice a Leonel, en el patio de la Casa de Hatuey, que el Guapo de Gurabo es el líder de la oposición.

 

Ahora mismo lo que veo es que están desbocados los caballos de la división perredeista.

 

Hay tempo para salvar al barco, pero todos los pasajeros tienen que ponerse de acuerdo para utilizar los salvavidas. Todos son capitanes, por lo tanto no hay un capitán para ser el último en abandonar el barco. Donde todos son generales, no hay un general.

 

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Comentarios: 2
  • #1

    Eliezer (miércoles, 11 julio 2012 13:58)

    Great info, thanks

  • #2

    Masticating Juicer (domingo, 14 abril 2013 00:51)

    This informative article was precisely what I had been in search of!